
Los Algoritmos y el Black Friday pueden acentuar la desigualdad social
Por: Gabriel Holand y Elvia Zacher Publicado originalmente en Diario La Nación, 26 de enero de 2020
El impulso a las ventas que genera el Black Friday y el Cyber Monday se ha convertido en el mayor disparador de consumo global. Sin embargo, detrás de la euforia de los descuentos, subyace una realidad más profunda: el mayor beneficio para gigantes como Amazon, Google o Alibaba no es la comisión por venta, sino la obtención del «petróleo del siglo XXI»: los datos.
La huella de datos y la financiación de la «felicidad»
Los consumidores dejamos una huella digital masiva en cada transacción. Mediante el análisis de esta data, las empresas pueden deducir desde el tamaño de nuestro bolsillo hasta nuestra capacidad de financiación. Así, las tecnológicas utilizan esta información para mostrarnos qué comprar, cuándo y dónde, ofreciendo crédito allí donde la banca tradicional se retira.
En esta carrera, las GAFA (Google, Amazon, Facebook, Apple) ya se posicionan en el sector financiero, usando su ventaja informativa para capturar a los clientes que los bancos «tradicionales» a menudo descuidan o limitan.
El riesgo de la «caja negra»: El caso de los algoritmos sesgados
La concentración del poder en quienes gestionan los datos plantea interrogantes éticos urgentes. Un caso testigo fue la polémica en torno a la tarjeta de crédito de Apple y Goldman Sachs, donde un algoritmo otorgó líneas de crédito drásticamente inferiores a mujeres frente a sus cónyuges con perfiles financieros idénticos.
Este evento agitó el avispero: la justificación de una «falla en el algoritmo» no es suficiente. En Digital y On line sostenemos que no fallan los algoritmos, sino los modelos mentales de las personas que deciden cómo funcionan.
Tecnología para la evolución, no para la exclusión
La transformación tecnológica debe ser una herramienta de inclusión. Los millones de datos que generamos pueden ser útiles para anticipar catástrofes o enfermedades, pero también para incluir a los millones de personas que están fuera del sistema financiero. Para que la tecnología nos ayude a evolucionar, se requiere una toma de decisiones que asegure:
- Cumplimiento democrático y transparencia.
- Eliminación de sesgos de género, pensamiento o condición.
- Un diálogo real entre las personas para asimilar la nueva realidad.
La gestión del cambio cultural es responsabilidad de las organizaciones. La aceptación de la diversidad y la inclusión no es solo un costado económico; es una obligación educativa para lograr la movilidad social en la era digital.